Histórico de efemérides

Mostrando entradas con la etiqueta Londres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Londres. Mostrar todas las entradas

21 de febrero de 2016

El Manifiesto Comunista



Tal día como hoy, en 1848, se publicaba en Londres, "El Manifiesto Comunista", inmortal obra de K. Marx y F. Engels y en el que aparece la mítica frase "¡Trabajadores del mundo, uníos!" (en aleman del original: "Proletarier aller Länder, vereinigt euch!").

La Europa de La Restauración, nacida en el Congreso de Viena (1815), se estaba desmoronando. Graves crisis internas (económicas y sociales) sacudían con fuerza las potencias absolutistas desde el interior: la manzana estaba podrida y los gusanos del cambio asomaban la cabeza. Uno de ellos era el despertar de la clase obrera.

14 de enero de 2016

Sam



Tal día como hoy, en 2003, era condecorado en Londres, con la Medalla Dickin, el pastor alemán Sam, miembro del Royal Army Veterinary Corps del ejército canadiense.

Para que tengamos una idea de lo que es la medalla Dickin para los animales, su equivalente en personas es la "Cruz Victoria", que es la más alta distinción militar británica. Solo 63 animales la han recibido desde que se instauró este honor allá por el año 1943.

22 de febrero de 2015

Lord Robert Baden Powell





Tal día como hoy, en 1857, nacía en Londres el militar Lord Robert Decil Stephenson Smith Baden-Powell, fundador del movimiento scout.

Robert Baden-Powell hizo gran parte de su carrera militar en la África de la "Conferencia de Berlín", que no fue sino una manera de evitar una guerra en Europa por motivos coloniales.

9 de enero de 2015

Napoleón III


Tal día como hoy, en 1873, moría en Londrés Carlos Luis Napoleón Bonaparte, más conocido como Napoleón III, presidente de la Segunda República francesa y emperador del Segundo Imperio francés.

Un hombre autoritario, ambicioso y que tenía un concepto muy elevado de sí mismo.

Vamos, muy pocos piensan que pueden dar el salto de presidente a emperador en un país, y mucho menos en uno como Francia, con una República asentada (fue a través de varios pasos intermedios, no mediante un golpe de estado como su tío).

Sin embargo, Napoleón III no era todo liberté, egalité, fraternité, más bien era de dar libertades poco a poco (problemas varios con la libertad de prensa) y aplicar mano dura si veía obstáculos importantes a sus proyectos globales (huelgas de trabajadores). Aunque empezó orientado en la derecha, maniobró hacia la izquierda para mantenerse en el poder.
Conseguir el título de emperador fue un juego político muy interesante, así como el mantener en el poder (república e imperio) durante más de 20 años, desde 1848 (año de las grandes revoluciones liberales en Europa) hasta 1870 (batalla de Sedán).
Un rasgo interesante fue su dualidad a la hora de verse como hombre ilustrado y amante del progreso o de las libertades económicas y personales y el tener concepciones anacrónicas de las responsabilidades de un jefe de estado y cómo disponer de los recursos de la nación.

Un caso muy claro en el que se ven estas contradicciones se vio en la guerra franco prusiana: al igual que otros dirigentes de tiempos previos a la revolución industrial en el campo de las armas (su tío por ejemplo), se presentó en el campo de batalla con sus tropas para hacer frente al enemigo alemán.
Y, ¿qué es lo que pasa cuando se enfrentan dos ejércitos y uno es muy superior al otro? Pues que, en un visto y no visto de dos días, los franceses izaron la bandera blanca, Napoleón III fue obligado a renunciar y exiliarse y se acabó con la guerra (salvo algunas escaramuzas y un duro sitio a París).


Pero no todo fue reprobable en la gestión de Napoleón III. Durante su mandato se aprovecharon las ventajas de la revolución industrial (construcción de la red de ferrocarriles), se embelleció París (con las plusvalías de un sistema financiero eficiente), las artes florecieron (Gustave Flaubert), se hicieron progresos sociales (derecho de huelga), se protegieron las artes (creación de museos de antigüedades) o se impulsó la ciencia y la tecnología (Louis Pasteur).

Su ayuda a la causa italiana en contra del Imperio Austrohúngaro fue muy importante (nunca le perdonó a los Habsburgo la derrota a su tío y tener un régimen tan "anclado en el pasado feudal"). Esta política fue (casi) puramente personal y basada en sus concepciones anticuadas de gobernante.

¿Tenía sus taras? Desde luego, pero también supo no inmiscuirse en el camino del progreso y no oponerse a los cambios que las sociedades europeas de esos momentos estaban viviendo y que serían imparables (a diferencia de otros gobernantes en otras latitudes).


La foto está tomada en la parisina plaza de Denfert-Rochereau y está dedicada a la "Defensa NAcional 1870-1871" en recuerdo de la Guerra Franco-prusiana, que le costó el puesto a Napoleón III.


Para saber más: Napoleón III, Ideas Napoleónicas, Espasa.