Tal día como hoy, en 1898, se publicaba en París el artículo J’accuse…! de Émile Zola, donde se se defendía al militar judío Alfred Dreyfus, injustamente acusado de espionaje.
¿Y por qué tanto revuelo por una publicación periodística sobre un caso que no había despertado particular emoción? Pues porque Zola sacó a relucir una faceta muy dura de los habitantes la Tercera República Francesa: el antisemitismo.